Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player



Humanización del sistema carcelario

Humanización del sistema carcelario

Es generalmente reconocida la profunda crisis e inoperancia en que se encuentra el sistema carcelario venezolano, y la radical inexistencia de programas de rehabilitación y de reinserción social de los delincuentes. Los gobiernos nunca han tenido estrategias, ni respuestas contundentes, ni ideas creativas en cuanto a qué hacer con los presos y cómo transformar las cárceles en sistemas productivos para la sociedad en términos sociales y económicos.

Es necesario hacer propuestas que hagan valer los derechos humanos de los convictos y que defiendan la creación de reglamentos que conviertan a las cárceles en una de las soluciones al problema de la delincuencia, un lugar donde no sólo se castigue a los delincuentes, sino donde se promueva además la reinserción del individuo en la sociedad y las oportunidades para mejorar su calidad de vida.

QuieroPaz.org propone:

§            Emitir una “Orden de Actualización Judicial” que obligue a todos los tribunales a dictar todas las sentencias pendientes en el lapso de un año, dejando firmemente detenidos a los culpables de delitos y liberando a todos aquellos que no pueda probárseles el delito por el cual se le acusa.

§            Desarrollar el “Programa de Cárceles Productivas Venezolanas” que obligue a los directores de cárceles a establecer un plan de productividad para los presos y que las instituciones se conviertan en entes al servicio de la sociedad, asumiendo modelos productivos carcelarios mediante el entrenamiento de los presos en diversos oficios haciendo de ésta manera las cárceles unidades productivas o fábricas de acuerdo a cada caso. Este programa contribuirá con la reinserción del delincuente en la vida económica y lo convertirá en la misma cárcel en un individuo productivo para sí mismo, su familia y la sociedad. El Programa de Cárceles Productivas, también permitirá elevar los fondos disponibles para el sostenimiento y funcionamiento de éstas instituciones al lograr no sólo recursos suficientes para si mismos sino recursos excedentes para programas en el área de seguridad. El Programa de Cárceles Productivas considerará la contratación de empresas privadas especializadas para la operación de diversas áreas de la institución

§            Construcción de 24 cárceles descentralizadas regionales para iniciar el Programa de Cárceles Productivas y clausura de las cárceles más peligrosas y conflictivas del país.

1- El Agente de Paz Anónimo comentó:
Es muy fácil decir que en un año todos los tribunales se pongan al día con sus causas, si actualmente tienen que hacer más de cinco audiencias diarias en expedientes diferentes y hay juicios que por su complejidad duran mucho tiempo. Creo que la solución es crear los tribunales que son necesarios para la demanda y perdonen la comparación, la justicia se parece al mercado, si un bien escasea cuesta más dinero tenerlo, en los actuales momentos “escasea” el bien justicia, porque la criminalidad rebasó la respuesta del Estado, ahora son más los criminales y menos policías y jueces para contener su demanda. Si se duplicara el número de policías y tribunales se pudiera dar una respuesta contundente a la delincuencia. Vean lo que está haciendo el estado brasileño en la favelas de Rio de Janeiro, tomando por asalto esos lugares para enfrentar a los delincuentes
2- El Agente de Paz Anónimo comentó:
Creo que es una muy buena idea desarrollar el programa de carcele productivas, pero con empresas ya establecidas que lleven sus fabricas a la carceles, como se hace en España; por ejemplo, que en la carcel de Vista Hermosa -Estado Bolívar- se establezca una fabrica de procesamiento de alimentos concentrados de Protinal, que en la carcel de Mérida se ewstablesca una sucursal de Lácteos los Andes. Ecte.
3- El Agente de Paz Anónimo comentó:
Un ejemplo de una carcel moderna es la recien inagurada carcel de Coro, es tanto el control tecnólogico que tiene, que es imposible la introdución de armas o drogas a su interior.
4- El Agente de Paz Anónimo comentó:
Cárceles, reinserción y castigo - Educar para la libertad “Si somos capaces de reciclar el vidrio, el latón y el plástico, ¿no podemos reciclar al ser humano?”. Son palabras de Francisco, un interno de la cárcel de Albolote, en Granada (España). La realidad, por el momento, es otra. Las cárceles españolas se cuentan entre las mejores del mundo, aunque eso no significa más que en otros países la situación es lamentable, dramática o miserable. Porque, con sus avances, el sistema penitenciario dista mucho de estar orientado hacia la "reeducación y la reinserción" para la que, según la Constitución española, está concebido. A través del Plan de Amortización y Creación de Centros Penitenciarios, el Gobierno español ha invertido en la pasada década cerca de 630 millones de dólares en modernizar la infraestructura carcelaria. Prisiones como la de Carabanchel cerraron sus puertas por obsoletas y trasladaron sus internos hacia modernas instalaciones como Soto del Real, Albolote o Valdemoro. Son centros dotados de instalaciones deportivas, aulas y talleres, espacios comunes para el ocio, bibliotecas, etc. Buenas plataformas para "Educar desde la privación de libertad para la vida en libertad", tal como reza una máxima de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias. En los más de setenta establecimientos penitenciarios españoles, conviven algo más de 45.000 presos. Alrededor del 10 % son mujeres. Unos 9.000 son extranjeros entre los que destacan la comunidad marroquí con más de 3.000 ciudadanos, los colombianos, unos 1.400, seguidos a distancia por argelinos, portugueses, franceses y un largo rosario de ciudadanos que no se han acogido al Convenio de Estrasburgo. Varias carencias fundamentales hacen de la cárcel un espacio opresor en el que no se vislumbra un horizonte de esperanza. El primero y, quizás, con raíces más profundas, es la segregación del resto de la sociedad. La opacidad y los tabúes que envuelven al preso y los miedos que previenen al ciudadano de bien. Cada nueva cárcel que se construye va precedida de polémica por parte de los vecinos. Por eso, y por razones económicas, los centros penitenciarios de nueva construcción están situados a muchos kilómetros de la ciudad, muchas veces con un difícil acceso para familiares y amigos. Falta un debate social sobre las drogas. Alrededor del 70% de los internos cumple condena por delitos contra la salud pública (tráfico de drogas) o contra el patrimonio (robos, atracos y hurtos). En ambos casos, las drogas son el factor que provoca la infracción. Los pequeños traficantes, consumidores a su vez de sustancias tóxicas, o los atracadores con síndrome de abstinencia y, por lo tanto, delincuentes compulsivos, son los que en mayor medida caen en manos de la policía. Abordar el problema social de las drogas significaría reducir el daño de éstas en cuanto factores de criminalidad. Se dan pasos importantes, aunque muy lentos, para introducir programas de desintoxicación en las prisiones. Pero las soluciones están fuera, en el parlamento, en los medios de comunicación, en las universidades… Si no, las víctimas seguirán asumiendo un papel de verdugos que no les corresponde. Por otro lado, la seguridad, la guardia y la custodia vuelcan hacia su lado el fiel de la balanza. En el otro extremo, relegadas a un segundo plano, la formación, la educación, el trabajo, el aprendizaje para la libertad y para las relaciones humanas. La infraestructura existe, pero no el personal suficiente ni adecuado para poner en marcha un sistema educativo eficaz. En las decisiones que toman las Juntas de Tratamiento sobre concesión de permisos o clasificación penitenciaria pesan mucho más las "razones de seguridad" que las posibilidades de reinserción. Existe muy poco seguimiento y apoyo externo a los reclusos que salen en libertad, sólo el que hacen algunas asociaciones. Sin embargo, se miden con suma precisión las fugas y los quebrantamientos (cuando un preso no regresa de su permiso). El Código Penal español prevé el cumplimiento en libertad de la última parte de la condena, siempre que lo autoricen las Juntas de Tratamiento o los Jueces de Vigilancia Penitenciaria. Sin embargo, no se dan las condiciones para que los más pobres, los desarraigados, los extranjeros sin familia, los enfermos graves sin hogar… puedan obtener esos beneficios reglamentados. Ni la administración ni las organizaciones humanitarias cuentan con dispositivos de acogida suficientes. Mientras no se pueda hacer extensiva la ley a todos los ciudadanos, la ley será mala. No valen las estadísticas. Como no valen a la hora de abordar el tema de los algo más de nueve mil presos preventivos. Con cierta frecuencia se repite la situación de internos que pasan más de un año en prisión y, cuando sale el juicio, resultan inocentes. La agilidad judicial evitaría la injusticia en ciudadanos concretos que desconocen cifras globales. Víctor, ciudadano colombiano, interrumpió su doctorado en Físicas durante los veintidós meses que estuvo preso. Al cabo de ellos, salió absuelto en el juicio. La cárcel no es una institución al margen de la sociedad. Es un reflejo de ella y, de hecho, algunos estudiosos miran la calle en ese espejo invertido que es la prisión, una institución producto de decisiones generales. Raúl, interno argentino en Soto del Real, me decía hace pocas semanas: "Vos que sos periodista, decile a la gente que aquí tenemos dignidad". Y Antonio, compañero suyo, "dentro es como fuera, que no se engañe nadie". Cristóbal Sánchez. Periodista de la ONG Solidarios Solidarios para el Desarrollo (http://www.ucm.es/info/solidarios)
5- El Agente de Paz Anónimo comentó:
Lean el comentario anterior y vean que la solución no es facil, pero si hay posibilidades de mejorar.
6- El Agente de Paz Anónimo comentó:
pagar para mantener a delicuentes encerrados? jajaj eso es una tonteria, si aca se aplicasen leyes como las de paises arabes, donde quien roba es mutilado, quien mata viola, y estafa o esta con el narcotrafico es decapitado, entonces tendremos una sociedad mas limpia de basura, muchas pagaran, pero es eso o dejar que se creen mas escuelas para delinquir y maten mas venezolanos inocentes
7- El Agente de Paz Anónimo comentó:
uGix6E <a href="http://nvrnfnrjxruh.com/">nvrnfnrjxruh</a>, [url=http://rijjnfqmcotq.com/]rijjnfqmcotq[/url], [link=http://vggiidoxgmhx.com/]vggiidoxgmhx[/link], http://rxqadzckeavn.com/

Tu comentario

Peticiones

Sumarse a esta petición

Nombre
Apellido
email
Cédula
Urbanizacion

2 ciudadanos se han sumado a esta peticion.
¿Y tú qué esperas?

C.I. Nombre Apellido
8708517 Grace Teguedor
17241650 othniel jimenez
Copyright © 2010 QuieroPaz.org
Desarrollado por Powerdot